El ataque, que no fue aún reivindicado, se produjo en Al Rashidin, periferia rebelde al oeste de Alepo, donde estuvo bloqueado durante varias horas el convoy debido a desacuerdos entre las partes enfrentadas.

Más de 125 sirios evacuados, incluidos 68 niños, de localidades asediadas leales al régimen murieron en un atentado suicida con una camioneta bomba perpetrado el sábado contra su convoy, uno de los ataques más mortíferos en más de seis años de guerra en Siria.